Hilda María Jiménez, madre de Katia Miranda, agradece a su país, sus familiares y amigos
Queridos familiares y amigos:
Por este medio, quiero agradecerles por todas sus finezas para mi amada hija Gina Marcela y para mí en la semana que Dios nos permitió y dio la bendición de volverles a ver y compartir aunque fueron unos breves momentos.
Quiero que sepan que para nosotras fue como estar en el Cielo el poder volver a nuestro país y sentimos la Gloria en la semana del 17 al 25 de noviembre de 2009.
Pido disculpas a todos mis familiares y amigos que no pude ver pero por razones totalmente ajenas a nuestra voluntad, teníamos que apegarnos a una agenda y por motivos de seguridad, no podíamos desviarnos de ella.
Qué se obtuvo?, la inmensa alegría de verles de nuevo, el rostro de cada uno de ustedes en mi mente y en mi corazón. Haber visitado la tumba de mis amados: Nanita, mami, papi y Katy. Haber ido al colegio El Sagrado Corazón y haber visto de nuevo las caritas de los compañeritos y compañeritas de Katy; a las Hermanas Directoras Hildita y Nidya; al Personal Docente y Padres de Familia. Haber recorrido el colegio como un día lo recorrieron mis hijas cuando eran felices y compartían juntas. Conocer gente tan linda y tan comprometida con la justicia y la igualdad para todos.
Como me dijeron cuando llegamos: Salieron por la puerta de atrás aquel 7 de noviembre de 2000 y ahora entran por la puerta grande y ancha donde se les da la Bienvenida de parte del Presidente y la Primera Dama de la República de El Salvador a su país, nuestro país.
Esa felicidad, esa alegria, ese orgullo, no nos lo podrá arrebatar nadie y si nuestra Katy tuvo que pagar un precio inmenso, nuestra gloria será el que no sigan habiendo más Katys en El Salvador ni en el mundo y que se cuide y proteja a cada niño, cada niña y adolescente.
Por esas madres que han sufrido ese dolor que desgarra el alma de perder a una hija o un hijo como perdimos a nuestra Katy y que sus casos siguen en la impunidad al igual que el de mi hija; en nombre de todos ellos les ruego que no nos demos nunca por vencidas y sigamos exigiendo justicia por nuestros hijos.
Quiero que sepan que toda la gloria que yo sentí éstos días, fue dedicada a ustedes madres que viven en el anonimato y con su gran pesar a cuestas. Reciban todo mi amor, mi abrazo y mis oraciones para que Dios siga viniendo a abrazarnos y a fortalecernos para seguir adelante en nuestras luchas y acompañándonos para hacer un poco mas leve nuestra carga.
Que Dios me los cuide, proteja y bendiga siempre.
Cordialmente, Hilda María Jiménez.
Por este medio, quiero agradecerles por todas sus finezas para mi amada hija Gina Marcela y para mí en la semana que Dios nos permitió y dio la bendición de volverles a ver y compartir aunque fueron unos breves momentos.
Quiero que sepan que para nosotras fue como estar en el Cielo el poder volver a nuestro país y sentimos la Gloria en la semana del 17 al 25 de noviembre de 2009.
Pido disculpas a todos mis familiares y amigos que no pude ver pero por razones totalmente ajenas a nuestra voluntad, teníamos que apegarnos a una agenda y por motivos de seguridad, no podíamos desviarnos de ella.
Qué se obtuvo?, la inmensa alegría de verles de nuevo, el rostro de cada uno de ustedes en mi mente y en mi corazón. Haber visitado la tumba de mis amados: Nanita, mami, papi y Katy. Haber ido al colegio El Sagrado Corazón y haber visto de nuevo las caritas de los compañeritos y compañeritas de Katy; a las Hermanas Directoras Hildita y Nidya; al Personal Docente y Padres de Familia. Haber recorrido el colegio como un día lo recorrieron mis hijas cuando eran felices y compartían juntas. Conocer gente tan linda y tan comprometida con la justicia y la igualdad para todos.
Como me dijeron cuando llegamos: Salieron por la puerta de atrás aquel 7 de noviembre de 2000 y ahora entran por la puerta grande y ancha donde se les da la Bienvenida de parte del Presidente y la Primera Dama de la República de El Salvador a su país, nuestro país.
Esa felicidad, esa alegria, ese orgullo, no nos lo podrá arrebatar nadie y si nuestra Katy tuvo que pagar un precio inmenso, nuestra gloria será el que no sigan habiendo más Katys en El Salvador ni en el mundo y que se cuide y proteja a cada niño, cada niña y adolescente.
Por esas madres que han sufrido ese dolor que desgarra el alma de perder a una hija o un hijo como perdimos a nuestra Katy y que sus casos siguen en la impunidad al igual que el de mi hija; en nombre de todos ellos les ruego que no nos demos nunca por vencidas y sigamos exigiendo justicia por nuestros hijos.
Quiero que sepan que toda la gloria que yo sentí éstos días, fue dedicada a ustedes madres que viven en el anonimato y con su gran pesar a cuestas. Reciban todo mi amor, mi abrazo y mis oraciones para que Dios siga viniendo a abrazarnos y a fortalecernos para seguir adelante en nuestras luchas y acompañándonos para hacer un poco mas leve nuestra carga.
Que Dios me los cuide, proteja y bendiga siempre.
Cordialmente, Hilda María Jiménez.
Labels
caso katya miranda
terremoto pata los asesinos de katya!
ReplyDeleteverdaderamente es enloquecedor pasar de un tema a otro!
Al menos los otros 4 ex-presidentes debieron estar presentes aunque de manera protocolar,por no decir hipó.....para demostrar una pizca de humanismo y decencia!!
ReplyDeleteEstoy soñando quizás....pero es la verdad!!
Y el que más tenía que estar sigue en la misma vida sucia y de engaño!
Felicitaciones al Presi Funes y Wanda!...al menos algo es algo...pero eso no debe quedar así en el olvido y la impunidad!!
?A QUIÉN ES QUE PROTEGEN SRS....Y PORQUÉ?....EL PUEBLO LO SABE!!!
DIGAN LA VERDAD Y AGARREN A LOS AUTORES INTELECTUALES INCLUYENDO A ESOS,HASTA HOY,INTOCABLES!!
QUE DIOS HAGA EL JUICO Y ASÍ SERÁ!
Animo y adelante Hilda Jimenez y no cese de recordarnos la doble moral que los anteriores gobiernos arenistas hipocritas los cuales ahora tambien no cesan de fustigar a los heroes de la dignidad nacional!
ReplyDeleteJose Matatias Delgado Y Del Hambre.